Propuesta económica desde una visión justicialista

En las últimas horas, y en respuesta a las declaraciones altisonantes del presidente de la Nación, en las redes sociales se viralizó un video que resume el plan económico que los economistas del peronismo le acercaron al gobierno hace poco más de un mes.

Aunque fue presentada el 1°. de junio, en las últimas horas el arco peronista hizo viral en las redes sociales un video que resume la Propuesta económica desde una visión justicialista, que fue enviada por los licenciados Guillermo Moreno y Pablo Challú al presidente de la Nación Alberto Fernández. El mismo propone medidas de corto y mediano plazo, coyunturales y estructurales para hacer frente a la crisis económica heredada del gobierno de Mauricio Macri y acrecentada por el aislamiento social preventivo y obligatorio consecuencia de la pandemia de coronavirus y para establecer las bases de un modelo de desarrollo sostenible en el tiempo, de cuño nacionalista popular y con pleno empleo de las fuerzas productivas.

Entre otras medidas, la Propuesta sugiere la modificación de los estatutos del BCRA, la nacionalización del comercio exterior, la modificación del régimen de derechos de exportación para hacer frente a la deuda externa, una reforma tributaria y de las leyes de los alquileres de la tierra y de Inversión Extranjera.

El cuerpo entero de la Propuesta, punto por punto:

El 1°. de junio a través de una teleconferencia, el licenciado Guillermo Moreno y el licenciado Pablo Challú, presidente y vicepresidente respectivamente de la Comisión de Economía del Movimiento Peronista, realizaron la presentación de la Propuesta Económica desde una Visión Justicialista, para abordar la crisis no desde medidas económicas aisladas, sino con un paquete de políticas sincronizadas para el impulso de un modelo de desarrollo permanente y sustentable con orientación a la producción.

El peronismo es un movimiento revolucionario de amor y paz, por lo que no puede contentarse ni conformarse con encontrar fórmulas de supervivencia ni superación artificial de la crisis. Debe y puede atacar sus causas y producir las transformaciones que el país necesita. Para hacerlo, se requieren políticas en dos planos: las que enfrenten los profundos desequilibrios macroeconómicos, la recesión, la inflación, la desocupación, la marginación y la pobreza, al mismo tiempo que den respuesta a los factores más afectados por la pandemia. En segundo término, las destinadas a cambiar los elementos del marco económico institucional, que impide que nuestro país se encamine al proceso de desarrollo con justicia social que el peronismo anhela.

Para la salida de la crisis, en primer lugar se rechazan los dilemas “cuarentena sí/ cuarentena no” y “vida y economía”, al tiempo que se propone: generar los superávits gemelos, fiscal y de la balanza comercial, implementar un proceso de salida gradual de la cuarentena, con cuidado pero sin miedo, poniendo énfasis en la recuperación de las actividades productivas y del empleo; planificar desde la oferta contemplando cada actividad, desde los insumos hasta los productos finales, el transporte y su comercialización; se desacoplará el precio de algunos alimentos respecto de su paridad de exportación a fin de recomponer el poder de compra de los sectores populares; vincular los precios energéticos con sus costos de exploración y explotación, lo que posibilitará la recuperación de los márgenes de rentabilidad en los diversos sectores productivos; fijar antes de salir del congelamiento de tarifas un mecanismo de reconversión de los contratos para definir los nuevos equilibrios económicos y sociales; crear un comité de expertos pluridisciplinario para enfrentar la pandemia desde el punto de vista sanitario y desde el bienestar material y espiritual del pueblo; se decretará la emergencia del sector externo a fin de planificar el uso de las reservas internacionales en poder del Banco Central de la República Argentina, priorizando en su utilización el normal desarrollo de las actividades esenciales y la administración del comercio; crear un comité de expertos con representantes de los trabajadores, las empresas y representantes de las autoridades provinciales para ayudar a planificar el sector externo; se obtendrán los recursos necesarios para honrar los compromisos de las deudas externa e interna, a través de la implementación de derechos de exportación de la producción de cereales y oleaginosas de la zona núcleo de la pampa húmeda, juntamente con una ley de alquileres que regule las relaciones de costo intrasector, generando un espacio e concertación entre las fuerzas de trabajo y de la producción para tratar la política de ingresos, que además de precios y salarios incluirá impuestos, tarifas, tipo de cambio comercial y tasas de intereses.

Para ello, el Banco Central de la República Argentina apelará a todos los instrumentos disponibles: apoyar la salida de la crisis con préstamos a mediano plazo, periodos de gracia y tasas de interés cercanas a cero, dejando de lado los aspectos de las normas de Basilea, entre otros. Sostener un tipo de cambio que ofrezca adecuada protección a las actividades internas y a la exportación.

Las transformaciones de fondo

El objetivo es lograr una alta tasa de crecimiento sostenible en el tiempo, redistribuyendo el ingreso y generando las condiciones que aseguren la sustentabilidad de los equilibrios macroeconómicos.

Se propone:

  • Que el directorio del BCRA se conforme con representantes de los trabajadores y de los empresarios y que con una visión federal determine la política monetaria y financiera.
  • La transformación del sistema financiero a fin de que sea verdadero soporte y promoción de la actividad productiva y del empleo.
  • Que el directorio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) quede en manos de la Confederación General del Trabajo (CGT), por ser los trabajadores y trabajadoras quienes defienden los intereses permanentes de la patria.
  • Generar un nuevo pacto fiscal entre las provincias y el gobierno nacional que privilegie la inversión y la promoción de las economías regionales.
  • Administrar el comercio exterior y el interior con instancias de concertación con el sector privado. Para las negociaciones internacionales se constituirá una comisión permanente de asesoramiento, integrada por representantes de los trabajadores y de los empresarios.
  • Conformar comisiones tripartitas por sector económico para proponer políticas sectoriales para el aumento de la productividad, de la competitividad y para lograr un mejor balance de divisas.
  • Poner en marcha el programa de Compre Nacional, que funcionará dentro de dichas comisiones.
  • Realizar una extensa reforma tributaria con el objetivo de proveer los recursos al sector público, promover la actividad productiva, las economías regionales y el pleno empleo.
  • Modificar la Ley de Patentes y modelos de utilidad, incluir la cláusula de producción nacional como condición para el otorgamiento de la patente.
  • Modificar la Ley de Inversiones Extranjeras, que solo protegerá a las inversiones directas en condiciones de reciprocidad, incluyendo en estas cuestiones las relativas al comercio internacional.

“Esa economía, si tiene el sesgo peronista de nuestro programa, es pobreza cero, desocupación dos por ciento. Esa es la economía peronista. No hay economía posible si no hay modelo de desarrollo y comunidad en la Argentina. Y lo que se rompió es la comunidad. Se requiere de un grupo de hombres prácticos que gestionen para el bien común. Y esos hombres prácticos, si gestionan por el bien común, salimos a masticar los cordones. ¿Qué me venís con la Sociedad Rural, con los ‘grupos concentrados’ y con todas esas cosas que dijiste? Se baja la cabeza, y ‘¡A la carga, Barracas!’ Porque además, lo hicimos” Guillermo Moreno.

You cannot copy content of this page