En Estados Unidos gana la psicosis: hay colas para comprar armas

En varios estados del país del norte está cundiendo el pánico y debido al crecimiento del número de casos de coronavirus COVID-19, los ciudadanos están aprovisionándose tanto de bienes como de armas de fuego y municiones.

Los estados de California, Nueva York y Washington están colapsados por las ventas. Unos compran armas para proteger a sus familias de “saqueadores” de alimentos y los asiáticos residentes en Norteamérica, para protegerse de ataques racistas. Los estadounidenses comenzaron a entrar en pánico comprando armas en todo el país y hacen largas filas fuera de las tiendas de especializadas en medio de los temores del coronavirus, según informa el diario Daily Mail. Además, miles de estadounidenses acuden en masa a los supermercados para almacenar bienes esenciales a medida que el pánico por el coronavirus avanza. El saldo hasta ahora es de 69 muertos y 3.774 infectados en ese país.

California, Nueva York y Washington, son los estados donde se vio un aumento masivo en la venta de armas. Algunos compradores buscan “proteger a sus familias” de los saqueadores en caso de que se agoten los alimentos debido al pánico del coronavirus. Otros temen que los poderes de emergencia del gobierno puedan restringir su derecho a comprar un arma, mientras que algunos asiático-estadounidenses compran armas para protegerse de posibles ataques racistas. Largas colas para comprar armas se ven fuera de la tienda de armas Martin B. Retting en Culver City, California. Gran cantidad de gente también espera comprar fuera de Gun World, en Burbank.

La corresponsal estadounidense de la red australiana Nine News Amelia Adams tuiteó: “Colas para comprar armas en Los Ángeles. Los compradores me dicen que tienen miedo de lo que sucederá si la gente se queda sin alimentos y suministros, y necesitan proteger a sus familias”. John Gore, de 39 años, haciendo cola frente a la tienda Martin B. Retting, dijo: “Los políticos y las personas anti-armas nos han estado diciendo durante mucho tiempo que no necesitamos armas. Pero en este momento, muchas personas están realmente asustadas y toman esta decisión de armarse”.

Anna, que nunca antes había comprado un arma, dijo: “No es como un pánico activo, más bien es una preocupación por asegurarse de que todos estén preparados adecuadamente, yo y mi familia y amigos”. Ralph Charette, de 71 años, gastó U$S 1.500 en una tienda en Germantown, Wisconsin y le dijo: “Hay incertidumbre y paranoia, pero uno tiene que proteger a su familia”.

Las ventas de armas también se dispararon en San Gabriel Valley, Los Ángeles, ya que los asiático-estadounidenses temen que puedan ser víctimas de ataques racistas debido al coronavirus, que se originó en Wuhan, China. La tienda de municiones en internet, Ammo.com, dijo que hubo un aumento del 68% en las ventas desde el 23 de febrero. Donald Trump exhortó a los estadounidenses a que no acumulen alimentos y les dijo a los ciudadanos que se lo tomen con calma este domingo. El vicepresidente Mike Pence también insistió en que las tiendas de alimentos permanecerán abiertas indefinidamente. Trump insistió en que el brote está bajo un “control tremendo” y que los gobiernos federales, estatales y locales están trabajando con líderes minoristas, incluidos Walmart, Costco, Target, Whole Foods, Publix y varios más, para garantizar que no haya escasez de productos y alimentos.

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