En qué consiste el “ATP bonaerense” de Kicillof

El gobierno de la provincia lanzó un plan complementario al de Nación para ayudar a pymes y comercios a pagar sueldos. El paquete incluye cambios en el sistema impositivo, acceso al crédito de los sujetos que no califican y un fondo para municipios.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof y el ministro de Producción Augusto Costa ultiman detalles del plan anunciado en las últimas horas, un paquete de socorro para pymes y comercios en crisis, que incluye la creación de un “ATP” (Porgrama de Asistencia al Trabajo y la Producción, en espejo por el lanzado por el gobierno nacional), una línea especial para fondear a sectores de la producción que no accedieron a los créditos blandos de Nación, cambios al esquema impositivo y la creación de un fondo de transferencia directa a Municipios, con asignación específica a actividades afectadas.

Sin recursos propios suficientes y con a una situación financiera comprometida, la provincia se manejó, hasta ahora, adaptando los anuncios de la Rosada para hacerlos funcionales al perfil productivo que pretende imprimirle Kicillof a su gestión. Sin margen ni instrumentos propios, el rol de la administración provincial se limitó a coordinar los anuncios nacionales para que lleguen a los municipios. Ahora avanzará en un plan propio que combina esfuerzo fiscal y recursos genuinos de la provincia.

Desde el Ministerio de la Producción de la provincia de Buenos Aires trabajan en un paquete amplio de medidas que incluyen un sistema similar al de los ATP nacionales, para que los comercios chicos que no superaron los requisitos para acceder a ese beneficio puedan contar con una herramienta para pagar sueldos. Un esquema similar al de la Nación, pero financiado por la provincia.

La línea estará disponible desde el Ministerio de Trabajo, y apunta básicamente al sector comercial. La medida no reemplaza al plan vigente que financia la Nación. Más bien será complementaria, ampliado el universo a empresas familiares y comercios chicos que podrán acceder a la ayuda oficial para pagar salarios. En la Provincia hay alrededor de 5 mil pymes y comerciantes con un número estimado de 20 mil trabajadores que no pudieron acceder al subsidio para pagar parte de sus obligaciones laborales. El rubro peluquerías es un sector que integra ese universo. En muchos distritos la actividad nunca pudo abrir sus puertas, y en la mayoría de los casos se quedaron fuera del alcance del paquete de alivio nacional.

El anuncio está en proceso de estudio, pero en fase avanzada, y será anunciado más temprano que tarde. Así lo admitió una fuente oficial: “estamos sacando un paquete de medidas que complementan las que viene ejecutando la Nación, que brinda con instrumentos de la Provincia respuestas a las demandas del sector privado que son legítimas, y razonables”, explicó.

El resto del paquete contempla:

Arba

Incluye la reformulación del actual esquema impositivo, reduciendo la ‘agresividad’ del sistema de deducciones. Es un cambio técnico en el sistema de presión fiscal que la Provincia cree redundará en beneficios para la producción bonaerense.

A las empresas en crisis en sus ventas se les agrandó la brecha entre lo que la Agencia de recaudación les retiene cuando compran, y la obligación fiscal que deben afrontar con la venta de esos productos. Es una especie de ‘crédito fiscal’ que retiene ARBA, para descontar al final del circuito de comercialización. La idea es reducir el porcentaje de recaudación fiscal sobre facturación en el inicio de la cadena. No soluciona la falta de liquidez, pero alivia la presión fiscal sobre el contribuyente durante la crisis

También apuntan a resolver otra situación que vio la luz a partir de la crisis. Las empresas que actúan como agentes de retención dejaron de hacerlo. Es dinero que deben girar a ARBA en cada operación, pero que por la falta de liquidez de sus clientes evitan retener. Técnicamente no es una estafa al fisco porque directamente no retienen al contribuyente, pero genera deudas que después hay que saldar. Se busca generar un plan de pagos para regularizar esa situación, generando condiciones favorables al deudor. Comodísimas cuotas, sin interés.

Entre las medidas que estudian desde ARBA existe, además, la posibilidad de eliminar una barrera que le impide al contribuyente saldar deuda patrimonial, con saldo a favor de Ingresos Brutos. Se trata de una traba administrativa para desalentar la evasión. La lógica del sistema impositivo interpreta que si un agente económico posee saldo a favor por retenciones en el proceso de compra de insumos, y no compensa con las ventas, está operando “en negro”. Para evitar esa maniobra, el sistema impide al contribuyente utilizar el crédito a su favor en IIBB para pagar el impuesto inmobiliario. De manera excepcional eliminarían esa restricción.

El paquete de alivio fiscal contemplará, también de forma excepcional y mientras dura la crisis económica que provocó la pandemia, bonificar Ingresos Brutos para algunas actividades que nunca estuvieron habilitadas para operar en cuarentena.

Créditos a través del Banco Provincia

Se trata de una línea que busca aliviar el estrés financiero de las empresas, sobre todo de aquellas que no pudieron acceder a la línea de créditos blandos que puso en marcha el gobierno nacional. Beneficiará a las pymes con problemas de balances como consecuencia de la caída de la actividad económica. Con sus papeles en rojo, no califican como sujetos de crédito en el sistema financiero.

Para ese sector el Banco Provincia echará mano a una novedosa herramienta. Utilizará a las empresas a las que esas pymes proveen, firmas con espaldas que sí califican en el sistema financiero, para que puedan acceder al crédito. El plan apunta a romper el sistema que ahoga a las empresas chicas con ciclos de pago a 180 días promedio. La idea es que la pyme que le vende a una gran empresa a ese plazo, cobre en 48 horas. La garantía será la facturación en poder del jugador más grande. Son medidas paliativas que consisten en anuncios crediticios que buscan corregir operaciones que no se están realizando en condiciones razonables, y que provocan estrés financiero en un sector de la producción que no pudo acceder a los créditos blandos.

Fondos específicos para municipios

El paquete crea además un fondo específico dedicado a dos actividades de las más perjudicadas por la pandemia, y que afecta en términos de la recaudación a muchos municipios: el turismo y la cultura. Los recursos se girarán de forma directa a los municipios, pero con asignación específica. Una especie de analogía del Fondo de Infraestructura Municipal que alguna vez se ejecutó desde la provincia, a cambio de la sanción de leyes claves para el Ejecutivo, pero que esta vez estará dedicado al turismo, el sector indudablemente más afectado por las medidas de restricción a la economía que impuso la pandemia.

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