El operativo de aislamiento en fase 1 de la Villa Azul

A consecuencia del hallazgo de un foco de contagio, se aisló el barrio en un operativo que implicó a los ministerios de Salud, Desarrollo Social de la Nación y Desarrollo de la Comunidad de la provincia y a las intendencias de Quilmes y Avellaneda.

Con 53 casos positivos de coronavirus, y otras 50 personas en estudio, el barrio Villa Azul, donde tienen injerencias las localidades de Quilmes y Avellaneda, se convirtió en el primer foco de contagios en un asentamiento del conurbano. Para evitar una propagación, gobierno bonaerense resolvió aislar el lugar y limitar al mínimo la circulación de las personas. “Esto busca evitar lo que sucedió en la villa 31 (en Retiro) y tratar de que la gente dentro del barrio no circule, entendemos que es como llevar a una fase 1 del aislamiento, pero localizado en un territorio donde hay más cantidad de casos”, señaló el viceministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak.

“Cuando un lugar grande con muchos pacientes, con muchos contagios no solo dentro de la comunidad sino que eso se esparció por toda la Ciudad y el conurbano, lo que se logró insuficientemente es el bloqueo del brote”, expresó el funcionario, y amplió: “Nosotros no sabemos si nos va a salir bien, pero el objetivo es intentar bloquear los brotes en el territorio y evitar que se extienda a territorios aledaños”. Ante la consulta sobre si la administración de Horacio Rodríguez Larreta debió aislar el barrio Mugica, aseguró: “Creo que sí”. Frente a una eventual propagación del coronavirus en el conurbano, Kreplak reconoció que el gobierno bonaerense pidió la reducción a cero de la circulación de los trabajadores no esenciales entre la ciudad y la provincia de Buenos Aires.

Por su lado, el ministro de Desarrollo de la Comunidad Andrés “Cuervo” Larroque se refirió a la situación de la gente que vive en Villa Azul. “Se cerró toda la circulación y se armó un dispositivo para que les llegue todo lo que necesite; vamos a repartir la comida en las casas para que la gente no tenga que ir a los comedores”, destacó. “No nos agrada ni nos gusta reducir al mínimo la salida de personas del barrio, a nadie le gusta pero no hay otra alternativa”, sostuvo Larroque, y agregó: “La idea es que no salgan tampoco los trabajadores exceptuados”.

Sobre la situación epidemiológica del resto de la provincia de Buenos Aires, el ministro destacó que “aún no hay otros casos al nivel de la Villa Azul”, aunque reconoció “casos con barrios puntuales en San Martín, Morón y La Matanza”. Ayer, la secretaria de Acceso a la Salud Carla Vizzotti se refirió al brote de contagio en el asentamiento de Quilmes y Avellaneda, donde en total se relevaron 813 viviendas y 3.128 personas. “Se está trabajando con las organizaciones de los barrios para minimizar al máximo el contacto. La idea es fortalecer el distanciamiento físico y minimizar la circulación a otros barrios populares que están cerca”, explicó.

Además, aseguró que el desafío más grande es “prestar mucha atención y tener una vigilancia sensible”. “El virus puede aparecer en cualquier momento y en cualquier área del país. Cuanto antes lo detectemos e implementemos la medida, más posibilidades tenemos de controlarlo”, sostuvo. Consultado sobre la situación en Villa Azul, el ministro de Desarrollo Social Daniel Arroyo adelantó hoy que desde el gobierno nacional se está “armando un plan de asistencia alimentaria especial para los barrios populares aislados. En el caso de Quilmes se trata de toda una población de un barrio vulnerable que tendrá que quedarse aislada durante 14 días y por eso estamos armando una asistencia alimentaria especial”, señaló en declaraciones radiales. Durante la entrevista, el ministro de Desarrollo Social admitió que desde el inicio de la pandemia del coronavirus “la pobreza en la Argentina está aumentando” y adelantó que se “está evaluando” un aumento en el monto que se deposita en la Tarjeta Alimentar debido a los incrementos de los precios de los productos alimenticios.

Sobre la focalización del gobierno sobre las villas y asentamientos ubicados en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, Arroyo sostuvo que “la mayor preocupación está en los barrios vulnerables porque hay una doble condición que aumenta el riesgo de contagio de coronavirus como es el hacinamiento y la falta de infraestructura básica”. Al respecto, continuó: “La situación en los barrios populares es mucho más compleja porque al hacer los test se detecta que el virus ha circulado muy rápidamente entre los vecinos, generando una alta cantidad de infectados”. Además de realizar los chequeos médicos casa por casa en esos barrios, el ministro contó que desde Desarrollo Social se trata de “identificar otros problemas, más allá de la salud, que tienen que ver con lo alimentario y con casos de violencia de género”.

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