Axel sobre la situación de la provincia: “El gobierno nos dio un tiempo precioso decretando la cuarentena”

El gobernador de Buenos Aires se refirió a la pertinencia de haber decretado el aislamiento en el contexto de una crisis sanitaria previa a la pandemia. La medida, aseguró, brindó un tiempo “precioso” al gobierno para prepararse para la contingencia.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof sostuvo que ante la pandemia de coronavirus “se ganó un tiempo precioso con la decisión temprana y oportuna del aislamiento”, que hoy es aprovechada para ampliar la capacidad hospitalaria de la provincia, y marcó diferencias entre la realidad bonaerense y la porteña. “Es muy distinta a la situación en la Ciudad de Buenos Aires, donde se preparan para atender en el sistema público a 1 millón de personas porque el resto tiene seguro de salud. En el caso de la Provincia, solo en el gran Buenos Aires son 7 millones”, manifestó. Además, en la provincia “estaba muy abandonado el sistema de salud” por lo que ahora el gobierno está trabajando en “remontarlo y en generar capacidades nuevas rápidamente”.

“Lo que creo es que se ganó un tiempo precioso con la decisión temprana y oportuna del aislamiento, que tiene que haber detenido el ritmo de la epidemia, y esto nos permite estar hoy ampliando la capacidad hospitalaria en la provincia, que es la más populosa y más densamente poblada. También el 60% de las personas por debajo de la línea de la pobreza viven en la Provincia. Es muy distinta a la situación en la Ciudad de Buenos Aires. En la Ciudad se preparan para atender en el sistema público a 1 millón de personas porque el resto tiene seguro de salud. En el caso de la Provincia, solo en el gran Buenos Aires son 7 millones. La verdad es que en la provincia estaba muy abandonado el sistema de salud y estamos trabajando en remontarlo y en generar capacidades nuevas rápidamente. Tenemos un poco más de tiempo por las decisiones que tomó el gobierno nacional. El viernes anunciamos que se abrirá el Sanatorio Antártida con 330 camas de alta complejidad, que es más o menos toda la capacidad que tenía la provincia”, indicó el gobernador.

Kicillof opinó que “A nivel general, lo muestran encuestas y estudios, la sociedad está al tanto de la gravedad del problema. Después hay situaciones diversas, una cosa es el aislamiento en sectores medios y otra en sectores de bajos recursos. Lo mismo ocurre con las consecuencias económicas. Pero hoy la prioridad número 1 es cuidar la salud y la vida de los y las bonaerenses. Y aunque no es el momento de poner el eje sobre eso, sí digo que ya estábamos antes en una emergencia sanitaria y económica, estábamos transitando una crisis. Nos agarra una epidemia en un momento donde veníamos trabajando para recuperar lo que se había perdido en la economía y también en la infraestructura educativa y hospitalaria. En la provincia de Buenos Aires hay cinco hospitales en los que durante los últimos cuatro años no se hizo nada porque estaban sin abrir. Hoy nos servirían muchísimo, porque lo que necesitamos es ampliar rápidamente la infraestructura. En eso estamos trabajando”.

Y lo mismo ocurre con las consecuencias económicas de la crisis: “En Argentina se actuó rápido con la cuestión sanitaria y se actuó rápido con la cuestión económica. Pero a medida que se va extendiendo obviamente se van presentando nuevas dificultades. Por ejemplo, en los primeros días se dio un aumento de Asignación Universal y a jubilados. Después cuando se suspendieron las clases, se reforzaron los comedores escolares: ahora se están dando bolsones con alimentos que le sirven tanto al chico que viene a comer como a su familia. Pero eso ha dejado afuera a una parte de la población que tiene una actividad en negro o con monotributo de baja categoría. Entonces se abrió la inscripción para el Ingreso Familiar de Emergencia, que serían $10 mil. Es decir que cada situación se va abordando a medida que se va desarrollando la enfermedad. Se ha hecho muchísimo, y esto es importante porque no pasó en otros países”.

Al recorrer la situación que se vive en los países más ricos, el gobernador afirmó que “Vimos en los países más ricos del mundo cómo se desbordó la capacidad de atención de los sistemas de salud. Las estimaciones para Estados Unidos dicen que van a faltar camas de terapia intensiva, camas comunes y lugares de aislamiento. Nadie estaba preparado para una epidemia tan fuerte y tan general. Además, el hecho de que sea en todo el planeta hace que algunos insumos falten a nivel mundial. Es una situación inédita. Y acá tenemos el problema, también producto de políticas de antes, que se perdió muchísimo en capacidad de producción de insumos hospitalarios. Se abandonaron, se dejaron de hacer en los últimos años y hoy no tenemos toda la soberanía sanitaria que necesitamos. Los países que producen ciertas cosas primero abastecen a su mercado.”

Consultado sobre si hay posibilidades de que el virus llegue a las grandes barriadas populares, respondió: “Por lo que está mostrando la experiencia internacional es muy difícil evitar el contagio. Lo que se puede hacer es tratar de manejar el ritmo para que no se desborde la capacidad de atención. Nosotros estamos tratando de solucionar el problema de la enfermedad evitando los contagios, y al mismo tiempo tratando con todos los recursos posibles de atender las necesidades que van surgiendo vinculadas a las situaciones de alimentación. Todo esto después de cuatro años recesivos. Había una crisis económica y la sigue habiendo, y también está el problema de las finanzas públicas”.

Sobre la posibilidad de llevar a la práctica el aislamiento en los barrios y no en las casas en los sectores más humildes, como propusieron sectores de la Iglesia, sostuvo que “cada medida que se toma hay que adaptarla al contexto”. El reparto de alimentos, por otra parte, “Está funcionando bien. En el conurbano sobre todo hay mucha práctica y un despliegue tanto de los municipios como de instituciones como la Iglesia o los clubes de barrio y las organizaciones populares. Hemos reforzado muchísimo la alimentación en los comedores. Está funcionando bien, pero por supuesto esto requiere un monitoreo constante y tomar decisiones día a día. En la provincia hay un montón de habitantes que no tienen las mismas condiciones que en la Ciudad o incluso que en algunos lugares también de la provincia para poder hacer un aislamiento en sus casas. Cada medida que se toma hay que adaptarla al contexto en el que se está. Obviamente, si pudiéramos lograr un aislamiento completo, convendría, pero no es posible en todos lados y hay que tenerlo en cuenta. Ahí se necesita más Estado”. sentenció.

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