China avanza en el desarrollo del “criptoyuan” y preocupa a los Estados Unidos

El país oriental va camino a digitalizar por completo las transacciones comerciales. Advierten a la Reserva Federal advierten la necesidad de digitalizar el dólar.

El Banco Popular de China ha presentado más de 80 solicitudes de patente para su proyecto de moneda digital nacional. Si implementa el proyecto, que sigue avanzando sostenidamente desde 2014, China podría cuestionar el estatus de moneda de reserva mundial del dólar. Desde Washington ya están sonando las primeras voces de alerta.

El congresista estadounidense Bill Foster advirtió al jefe de la Reserva Federal Jerome Poween que, si EEUU no programa cuanto antes un plan para digitalizar el dólar, competidores como China podrían adelantarse en esa carrera. Su plan para popularizar el yuan digital entre otros países involucrados en la Nueva ruta de la Seda confronta directamente con el actual rol del dólar en la economía mundial.

En lo que respecta a los pagos electrónicos, China ya es uno de los líderes mundiales. En su vida cotidiana los ciudadanos chinos ya no usan el dinero en efectivo para realizar compras, sino que utilizan los servicios de pago como WeChat Pay o Alipay. De manera tal que la digitalización total de la economía no significaría un salto de magnitudes para la sociedad china. Según lo explicó Liu Dongmin, directora de un centro del Instituto de Economía Mundial y Finanzas de la Academia de Ciencias de China: “Es completamente evidente que los chinos ya se han acostumbrado a hacer los pagos electrónicos y utilizan estos servicios con mucho gusto. El siguiente paso será la emisión del yuan digital que no diferirá en muchos aspectos de los sistemas de pago móvil ya existentes, salvo a los mecanismos y los canales de emisión”.

En cuanto a los planes de digitalización, China trazó un proyecto para crear una moneda digital nacional ya en 2014. En diciembre del 2019 el jefe del instituto de investigación de moneda digital del Banco Popular de China Mu Changchun comunicó que el criptoyuan estaba listo para pasar las primeras pruebas. A finales del mismo mes el cuarteto compuesto por los mayores bancos de China, junto con los tres operadores de comunicación móvil, deberían haber lanzado los proyectos pilotos en las ciudades de Shenzhen y Suzhou.

A diferencia de China, EEUU no prestó la debida atención al desarrollo de una criptomoneda nacional hasta que en 2019 Facebook anunció sus planes de elaborar su propia moneda digital, la libra. Su iniciativa fue duramente criticada en los países occidentales, sobre todo en EEUU. Powell subrayó que la libra amenaza la estabilidad del sistema financiero. Tras esa declaración, los principales socios de Mark Zuckerberg, como Visa, MasterCard, Stripe, eBay y PayPal, abandonaron el proyecto.

Se cree que el criptoyuan sustituirá al agregado monetario M0, que suele referirse a todo el dinero en efectivo en circulación. La moneda digital se debería de emitir en dos etapas: del Banco Central llegaría a los bancos comerciales y, de estos, a la población. Esta emisión paulatina permitirá que el sistema financiero chino se acostumbre a las nuevas realidades y evite los shocks monetarios.

En el contexto de una carrera entre las dos principales económicas en mundo en torno al modo como se desarrollará el capitalismo en la próxima etapa histórica, el resquemor de la Reserva Federal de EEUU a la hora de reformar su sistema financiero podría conducir a que China tome ventaja, tal y como ya lo ha logrado en el desarrollo de las redes inalámbricas 5G. Si bien es poco probable que el yuan digital desborde en el futuro próximo las fronteras del país asiático, en Washington hay quienes están mirando el asunto de reojo.

You cannot copy content of this page