“Producción mata especulación”: la respuesta de los pequeños productores a la oligarquía sojera

El Frente Productivo Nacional, integrado por PyMEs industriales y agrícolas, emitió un comunicado en repudio al lockout patronal sojero y en respaldo de la política del gobierno en favor de los pequeños productores y las economías regionales.

Los sectores agrícolas que integran el Frente Productivo Nacional repudiaron enérgicamente el comunicado de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) titulado “Urgencia mata producción”, así como también el paro patronal-lockout “encabezado por grandes exportadores y grandes productores”, que va “en detrimento de la agricultura familiar, los pequeños y medianos productores, las economías regionales y el agregado de valor en origen”. A su vez, emitieron un contracomunicado en respaldo a las medidas adoptadas por el gobierno nacional para equilibrar la competencia de los productores del interior, históricamente en desventaja con respecto a los grandes productores de la Pampa Húmeda.

El comunicado completo y textual del Frente Productivo Nacional, en respuesta a la convocatoria a un paro de 4 días entre el lunes y el jueves próximos, es el siguiente:

“Pasan los tiempos, cambian los actores, las situaciones, la dialéctica (si era soberanía, seguridad alimentaria o solidaridad); pero la respuesta de los gobernantes sigue siendo la misma frente a su incapacidad de solucionar los temas estructurales y se repite en nuestra historia como si obedeciese a leyes naturales. Retenciones, derechos de exportación, en definitiva, más impuestos”, reza el comunicado de la CRA. Y, una vez más, comandadas por su brazo de maniobra, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), encabezan un paro patronal-lockout. Lo que resulta llamativo es que aquellos que se adjudican la palabra “campo” no observen la diferencia entre un modelo de desarrollo, que busca el beneficio de las grandes mayorías, y un modelo neoliberal, como el que aplicó Cambiemos, que sólo benefició a la bicicleta financiera y a los bancos.

La eliminación del Fondo Solidario Sojero, la suba de la tasa de interés, la liberación del precio de los combustibles, el aumento de las tarifas energéticas, entre otras medidas aplicadas los últimos cuatro años, han perjudicado como nunca antes a miles de pequeños y medianos productores, a agricultores familiares, quienes representan el 70% del campo.

Por el contrario, consideramos que este gobierno busca una integralidad y un equilibrio con las medidas hasta el momento aplicadas. No son sólo con las retenciones, sino también con la tasa de interés que bajó casi 20 puntos porcentuales, los créditos a tasa subsidiada, el dinero inyectado para motorizar el consumo interno (alrededor del 80% de la producción total de las mismas se comercializan en el mercado interno).

Las retenciones aplicadas por el gobierno de Alberto Fernández no son con carácter “recaudatorio”, como han señalado, sino que abordan lo que el ministro de Agricultura, Luis Basterra, ha denominado “equidad territorial y equidad social”, donde “cada parte de la Argentina tenga la misma opción de desarrollarse y acceder a una actividad rentable y sostenible”.

Por eso vemos con beneplácito que las economías regionales tributen el 5%. Y que para la soja se aplique el concepto de Equidad Social, por lo que se han segmentado las retenciones y “sólo el 25% de los productores van a pagar ese 3% más de retenciones”, como también explicó el ministro Basterra.

Sin embargo, no nos caben dudas de que aún quedan deudas con el campo. Después de resolver el escollo de la deuda insostenible habrá que avanzar en el comercio exterior, para equilibrar las grandes desigualdades y desarmar el entramado de evasión. En el comercio interior, habrá que resolver que nuestros productores no paguen los Derechos de Exportación, y que los productores de nuestras economías regionales reciban un precio justo por lo que producen.

Avanzar en la aplicación tecnológica para el agro incluyendo la conectividad rural y la reconversión de todo el paquete tecnológico, para pasar de un modelo de los agronegocios a un modelo sustentable es el horizonte. Invertir en rutas, caminos y puertos para que los que producen tengan las condiciones necesarias para ser eficientes y competitivos. Volver a reestablecer el RENATEA y que deje de estar en manos de las patronales.

Por eso, a la chicana barata que en el comunicado de la CRA manifiesta que “si las medidas tomadas son empujadas por un espíritu ideológico, nos veremos en las rutas”, le respondemos con propuestas de políticas integrales, para poner a la Argentina de pie.

Todas estas medidas son empujadas por un espíritu solidario, de equidad territorial y social. Son empujadas desde los y las de abajo, para defender a la agricultura familiar, a los pequeños y medianos productores, a las economías regionales y al agregado de valor en origen. Lo que mata la producción y las economías regionales es el neoliberalismo. Y lo único que revive es el hambre y la pobreza del pueblo.

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