El lock-out fracasó y se sostiene por el patoterismo de grupos de choque

Como reflejo del fracaso del lock-out patronal convocado por la oligarquía, durante las últimas horas se comenzaron a viralizar imágenes que muestran a patotas amedrentando a los camioneros para que no entreguen su carga de granos o de hacienda.

Imágenes de “hombres del campo” portando palos y amenazando a los trabajadores del transporte en camiones que llevaban carga de cereales o ganado fueron apareciendo en las últimas horas en las redes sociales. Sin lugar a dudas, esas situaciones no hacen más que reflejar el nerviosismo e impotencia de quienes convocaron al “paro”, a raíz de que, al menos en la primera jornada, las cifras fueron elocuentes a la hora de reflejar el rotundo fracaso de la medida de fuerza impulsada por la Mesa de Enlace. Además, se sumó la nueva crítica lanzada por el presidente Alberto Fernández, quien hoy sostuvo: “Me duele mucho la intolerancia de los que no entienden y a veces hacen paros raros. Pero paciencia, entenderán. Siempre digo lo mismo: no tenemos a los medios, pero tenemos la razón. Y si tenemos la razón, la gente nos entenderá”.

A pesar de la impresionante difusión que el lock-out recibió por parte de los medios hegemónicos, se registró una importante actividad en los puertos de granos de Rosario y en el Mercado de Hacienda de Liniers. Concretamente, hasta ahora la medida no viene registrando un acatamiento relevante en los puertos cercanos a Rosario, donde hubo presencia de 4.324 camiones cargados con granos con destino a embarques externos. Por su parte, en el Mercado de Hacienda de Liniers ingresaron 2.516 animales, un volumen varias veces superior a la habitual para la operatoria de un día lunes, pese al inicio de la medida dispuesta por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Coninagro y la Sociedad Rural Argentina (SRA). La Federación Agraria, finalmente, dejó en libertad de acción a sus bases.

Fuentes del mercado atribuyeron el salto en los ingresos a Liniers a la expectativa de los operadores por aprovechar los buenos precios registrados el viernes último jornada en la que el índice que mide la evolución de las cotizaciones mostró una suba de 10,3 %. En cuanto al arribo de camiones con granos a los puertos rosarinos, fuentes de la Bolsa de Comercio local hicieron notar el aumento con respecto al lunes pasado, cuando se contabilizaron 2.645 camiones. Las mayores cargas fueron de maíz, debido a mercaderías que habían pactado su entrega con una anterioridad, en cumplimiento de pautas comerciales vigentes, al margen del lock-out promovido por las entidades agropecuarias y los controles de cargas de camiones en algunas rutas que protagonizaron los productores más combativos.

Ante el fracaso de la medida de fuerza, que sólo tuvo algún impacto en su primer día en las provincias que componen la Pampa Húmeda, las expectativas de los organizadores están puestas en la Expoagro que, organizada por Clarín y La Nación, se inauguró en las próximas horas en San Nicolás y que contará con la participación de miles de productores. Allí se definirán los pasos a seguir, pero la confianza de los días previos mermó considerablemente. Por si algo faltara para limar el optimismo previo de los convocantes, José Aranda -el dueño de la mayor exportadora de arroz de la Argentina y uno de los socios más relevantes del Grupo Clarín-, se opuso a la medida de fuerza, asegurando que “son tiempos de diálogo más que de confrontación”, y reconoció que las medidas adoptadas por el gobierno “benefician a las economías regionales”. “Yo quiero hacer un reconocimiento, para diferenciarme un poco de este llamado al paro (agropecuario), respecto de que la medida que adopta el gobierno (en materia de retenciones) beneficia a las economías regionales y a los pequeños productores”, afirmó. “Nosotros estamos en una economía regional, somos productores de arroz y una rebaja de 4 puntos en las retenciones hace mucho para darle sentido oneroso”, amplió Aranda.

You cannot copy content of this page