El Congreso de la Nación sesionará por primera vez a distancia

Con un esquema mixto en Diputados y con la presencia de las autoridades de la Cámara Alta, esta semana se dará inicio al ciclo de sesiones remotas del Congreso de la Nación, en el contexto de la emergencia sanitaria con aislamiento social.

Por primera vez en 158 años de historia, el Congreso se prepara para sesionar esta semana de manera remota por internet, sin poblar los recintos de ambas cámaras, sino únicamente con las autoridades de las cámaras y de los bloques políticos. La primera sesión del Parlamento argentino fue la Asamblea Legislativa del 25 de mayo de 1862, encabezada por el entonces presidente Bartolomé Mitre, en la antigua sede del Congreso, ubicada en la calle Perú 272, en la Manzana de las Luces, en el casco histórico de la ciudad de Buenos Aires. Desde entonces, todas las sesiones de la Cámara de Diputados y del Senado fueron realizadas de manera presencial. Sin embargo, la coyuntura obliga las circunstancias. Como consecuencia del distanciamiento físico que rige en el país para afrontar la pandemia de Covid-19, el Congreso vino realizando en las últimas semanas sus primeras experiencias a distancia en reuniones de comisiones.

Pero hasta ahora no se ha realizado ninguna reunión de los plenos de ambas cámaras para debatir y sancionar leyes. Eso es lo que se intentará esta semana, por impulso del oficialismo y tras la sistemática renuencia de Juntos por el Cambio, el espacio opositor más numeroso, que se mostró reacio a las sesiones virtuales en las últimas semanas, aún cuando hacia el inicio del aislamiento social preventivo y obligatorio se habían manifestado a favor de suspender las sesiones en virtud de la emergencia sanitaria por coronavirus.

En el Senado, cuyo recinto es más estrecho, la dos veces presidenta y vicepresidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner presentó un protocolo de sesión virtual que determina que sólo ella y las autoridades de la Cámara estarán en el recinto y los senadores, desde las legislaturas provinciales, los concejos deliberantes, las casas de gobierno o las sedes municipales, que tienen conexiones a internet más veloces y seguras que las domiciliarias. En Diputados, por otra parte, se acordó una sesión mixta: únicamente el presidente de la Cámara Sergio Massa y los jefes y las autoridades de bloque estarán en el recinto (hasta 40 personas) y el resto, desde sus provincias. Sin embargo, en esa Cámara los senadores de Juntos por el Cambio piden que sea un esquema mixto similar al de Diputados, de manera que en el recinto puedan estar también los jefes de los bloques.

Los diputados y los senadores se conectarán cada uno desde una computadora a una sala virtual, en la que estarán Massa y Cristina, respectivamente. Lo más probable es que en ambos casos, primero, se lleven a cabo sesiones virtuales piloto, para probar el funcionamiento de los sistemas, antes de realizar las sesiones que tengan validez institucional y legal. Pasados los tests, en las sesiones virtuales no se tratarían, en principio, según conversaciones entre el oficialismo y la oposición, proyectos nuevos, sino que se refrendarían los decretos firmados durante el último mes por el presidente de la Nación.

En general, los proyectos que en Diputados tienen previsto debatir son de exenciones impositivas y de ayudas para trabajadores de la salud, y medidas de auxilio para pequeñas y medianas empresas por la crisis económica que ahondó el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (Aspo) que rige desde el 20 de marzo pasado. En el Senado, a su vez, se debatirán decretos de necesidad y urgencia dictados por el presidente Alberto Fernández, que deben ser aprobados o rechazados según su validez; y quizás proyectos de ley que tengan amplio consenso.

El Poder Ejecutivo tiene vedada la posibilidad de imponer medidas por decreto cuando sean de materia impositiva, por lo que este tipo de asuntos serán parte del temario de los diputados, porque, además, cuando se trata de impuestos, es la Cámara Baja la que debe iniciar su discusión y el Senado actúa como cámara revisora. Sin embargo, el proyecto de ley que crearía un impuesto a las grandes fortunas, del diputado Carlos Heller, del Frente de Todos, es poco probable que se trate en esta primera sesión remota de la Cámara Baja, pese a que cuenta con el apoyo del conductor de la bancada oficialista Máximo Kirchner y del presidente de la Nación.

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