Alberto vigila personalmente que los ciudadanos respeten la cuarentena

El presidente de la Nación Alberto Fernández sobrevoló personalmente el Área Metropolitana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el propósito de corroborar el estado de las calles, en el contexto del segundo día del aislamiento social preventivo y obligatorio.

Desde que se conocieron los primeros casos positivos de pacientes con coronavirus COVID-19 en la República Argentina, el presidente de la Nación Alberto Fernández ha movilizado a todas las áreas del Estado, con el propósito de ganar tiempo en la carrera contra la pandemia. El objetivo es lograr que el pico del brote se aplace lo suficiente para brindar al sistema sanitario nacional la posibilidad de abastecerse de insumos básicos, así como de poner a disposición el mayor número de camas posibles en los hospitales. Desde el inicio del brote, Fernández ha mostrado un compromiso con la necesidad de frenar un estallido de casos, tal que el número crezca de forma geométrica. En ese sentido, este sábado el primer mandatario sobrevoló personalmente la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su Área Metropolitana —la zona más caliente del país, que registra el 70% de los casos— a bordo de un helicóptero, con el propósito de verificar el cumplimiento del aislamiento social preventivo y obligatorio decretado el pasado jueves y que regirá por lo menos hasta el 31 de marzo próximo.

“Que haya toda la presión social que sea necesaria”, comentó el presidente en el helicóptero oficial, acompañado por el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y por el secretario de Comunicación Pública y habitual escolta presidencial, Juan Pablo Biondi. Fernández estuvo hoy en permanente contacto con la ministra de Seguridad para seguir muy de cerca el número de detenidos por los operativos para hacer cumplir el DNU que ordenó un confinamiento general en todo el país. “Le dio la orden a la ministra de secuestrar todos los autos que tenga que secuestrar, quiere que la gente tome conciencia de la situación”, manifestó un estrecho colaborador presidencial.

Entrada la tarde, el presidente partió desde la quinta de Olivos y sobrevoló parte de zona norte, zona oeste y zona sur. Monitoreó desde la altura a los partidos de Hurlingham, Morón, Lomas de Zamora, Pilar, entre otros distritos. Y vigiló especialmente los dos anillos de retenes en el límite de la Ciudad y en el Conurbano, con postas en lugares como Puente La Noria y Puente Pueyrredón. Se llevó dos postales que lo conformaron, cuando vio una escasa circulación de autos en la General Paz y en la avenida 9 de Julio. Y una preocupación, por la dificultad de contener los barrios del conurbano donde se registra el mayor hacinamiento. Fernández, de todos modos, tuvo una vista panorámica de Budge, Villa Hidalgo, Villa La Cárcova y la villa 31 y se tranquilizó por el escaso movimiento de personas en esos barrios.

También vigiló grandes hipermercados, donde ayer la gente se agolpaba para aprovisionarse, y los observó mucho más descomprimidos. “Vio un grado de acatamiento importante, pero está decidido a apretar las marcas para que se cumpla el aislamiento en el tiempo”, señalaron cerca de Fernández, que de todas formas consideraron que hoy “hubo mucho más acatamiento que el primer día”. Según los últimos datos que Frederic le elevó al presidente, hoy la Policía Federal detuvo a 48 personas, la Gendarmería Nacional, a 645; la Policía de Seguridad Aeroportuaria, a 29; la Prefectura Naval, a seis, y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, a 15. “A partir del día de hoy vamos a ser más inflexibles como pide el presidente Alberto Fernández”, dijo hoy la titular de la cartera de seguridad.

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