Rafael Correa: “En América Latina vuelve la inquisición”

El dos veces presidente de Ecuador Rafael Correa (2007-2013/2013-2017) aseguró que, debido a la persecución, no alberga ninguna esperanza de poder ser candidato en 2021, pero que tampoco cree que Lenín Moreno concluya su mandato ni mucho menos reelija.

En otras circunstancias Rafael Correa –presidente de Ecuador entre el 2007 y el 2017– sería el favorito para las elecciones del 2021. El actual presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, ha perdido apoyo desde las protestas indígenas en septiembre y se le acusa de negligencia ante la Covid-19. Pero en esta entrevista, Correa dice que, debido a la guerra jurídica contra la “izquierda”, no alberga “ninguna esperanza” de ser candidato.

¿Quién es responsable del colapso del sistema sanitario en Guayaquil?

Obviamente un virus no es culpa del gobierno. Pero la catástrofe y esas escenas dantescas en Guayaquil sí. Hay una negligencia criminal. Es la consecuencia de tres años de desinstitucionalización, privatización, corruptelas y un gobierno absolutamente inepto.

¿De qué manera concreta?

Al inicio de la pandemia el gobierno no hizo absolutamente nada. En el 2009, con la epidemia de la gripe porcina, fuimos el primer país en reaccionar. Esta vez probablemente hemos sido el último. El 4 de marzo permitieron en Guayaquil un partido de la Copa Libertadores –Barcelona de Ecuador contra Independiente del Valle– con la asistencia de 22.000 personas… Lo peor es que cuando se publicaron esas imágenes de muertos en Guayaquil dijeron que eran fake news difundidas por nosotros para desprestigiar al gobierno. Pero llega un momento en el que ya es imposible negar la realidad. El gobierno local en Guayaquil –que es conservador– actuó muy mal también. Hay una gran diferencia con Quito.

¿Cuál es la situación actual?

El sistema de sanidad está desbordado, no solo en Guayaquil. Hay otras ciudades colapsadas, pero los medios de comunicación no hablan de eso. Se limitan a atacar al correísmo. El número de contagios está subiendo mucho en Pichincha [provincia de Quito]. Es probable que se contagie el 60% de la población, con 100.000 muertos en un país de 16 millones.

¿El plan de privatizaciones del gobierno y el FMI incluye la sanidad?

Tenemos el sistema de salud destrozado por las políticas neoliberales. Hace poco nos tachaban de populistas por haber construido hospitales de 500 camas… Echaron a miles de funcionarios del sistema de salud y deshicieron el convenio que habíamos firmado con Cuba para traer a 400 médicos. Hay mucha resistencia a la privatización en Ecuador. Están buscando el pretexto en esta crisis.

Las acusaciones contra usted parecen funcionar para desviar la mirada del votante…

Al principio sí, pero ya no. Nosotros subimos en las encuestas. Me acaban de condenar a ocho años en un juicio totalmente politizado, pero seguimos subiendo. Pero van a inhabilitarme para las próximas elecciones. Hay 2.000 causas judiciales pospuestas debido a la pandemia y solo dieron paso a la mía porque quieren una condena antes de septiembre cuando empiece el registro de las candidaturas.

Los indicios de colusión entre el juez y el fiscal recuerdan bastante al juicio a Lula…

Sí. Hay decenas de correos electrónicos cruzados entre la secretaria del fiscal y el juez en pleno proceso. Comparten datos. La fiscal hasta prepara la condena… Los puedes ver en la web justiciaamarrada.org. Es un fraude procesal monstruoso. El presidente del tribunal fue puesto a dedo. No existe un poder judicial independiente. No hay delito. Se lo inventaron. Teníamos un fondo en efectivo de 6.000 dólares en la presidencia para gastos que era de plata de nuestros bolsillos. Dicen que son de origen ilícito. Volvemos a la época de la inquisición.

¿Ustedes pueden ganar las elecciones a pesar de eso?

Hay posibilidades, pero obviamente va a ser mucho más difícil si no estoy yo. Igual que pasó con Lula. Si nos dejan participar tendremos que ganar por un amplio margen, si no, nos lo quitarán como hicieron en Bolivia. No tengo ninguna esperanza ya de ser candidato a no ser que cambie la situación política porque esto ya no es jurídico sino político.

¿Y puede cambiar?

Yo le puedo asegurar que Moreno no acaba su plazo presidencial. De aquí a un par de meses el escenario político puede ser totalmente distinto. Vamos a tener una crisis sanitaria y otra crisis económica brutal. El Estado puede acabar sin capacidad para pagar los sueldos. Puede ser que caiga el gobierno o que dimita Moreno.

¿Esta judicialización de la política en Bolivia, Brasil, Ecuador Argentina corresponde a un plan coordinado?

No creo en teorías de complot, pero está claro que hay una estrategia regional más allá del gobierno que sea en Washington. Con Obama era lo mismo. Es un sistema que marcha por si solo con la CIA y los agregados culturales militares en las embajadas. Son los que conspiran todo el tiempo. A veces es el propio embajador. Nosotros hemos tenido embajadores estadounidenses aquí que eran de la CIA. La judicialización de la política tiene dos patas, una es mediática otra es judicial, y obviamente detrás de eso están los aparatos de Estados Unidos.

¿Lenin Moreno retiró el asilo político a Julian Assange por un ultimátum de EE.UU.?

Sabemos que en una reunión con Paul Manafort [exjefe de campaña de Trump] Moreno ofreció a Assange a cambio de financiamiento. Es un mercader, sin principios ni valores. Moreno ya era un lobo vestido de cordero cuando se presentó como el candidato de mi partido. Al principio tenía que mantener la imagen de progresista, pero todo era cuestión de tiempo. Fueron espiando a Assange. Y a principios del 2019 el pretexto fue la filtración de una foto de la familia de Moreno que Wikileaks reprodujo. Moreno perdió la cabeza y permitió que entrase la policía británica contra todos los principios de asilo político.

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