Se trata en Diputados el Presupuesto 2021

Este miércoles la Cámara Baja discute la ley enviada por el Ejecutivo, la que pone énfasis en una tímida recuperación económica derivada del impulso a la obra pública, aunque recorta visiblemente el gasto en política de ayuda social.

La Cámara de Diputados de la Nación discutirá este miércoles un proyecto de Presupuesto 2021 que prevé una suba del salario de los estatales del orden de un 3,1% real, un extraordinario ajuste sobre las partidas destinadas a las políticas sociales y un incremento en el gasto de obra pública en general, y en el destinado a la vivienda en particular. El Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat recibirá un incremento presupuestario de 135,7%. Esto hace prever que el gobierno nacional sigue sosteniendo sus declaraciones anteriores de impulsar la reactivación económica a través del fomento a la obra pública.

Urbanización de las villas

Desde la Asociación Civil por la Integración y la Justicia (ACIJ) destacaron que el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, encabezado por María Eugenia Bielsa, recibirá un incremento de 135,7% en su presupuesto. En la misma línea, el 56,8% de las partidas estarán destinadas al Procrear, que en su versión 2021 prevé otorgar 43.501 microcréditos para la adquisición de materiales para la construcción, construir 800 viviendas, 21.554 obras de mejoramiento habitacional y 17.000 conexiones domiciliarias de servicio básico. Eso en el marco de un déficit habitacional calculado en torno a las 3,5 millones de viviendas.

El gasto en integración de barrios populares alcanzaría niveles históricos. La Secretaría de Integración Socio-Urbana recibiría $6.648 millones. Cifras que no se pueden comparar con las de $286 millones y $122 millones que se destinaron, con escaso nivel de ejecución, en 2020 a los programas Infraestructura urbana e Integración Socio-Urbana, respectivamente.

En términos más generales, la Ofina de Presupuesto del Congreso (OPC) estimó que el proyecto oficial prevé una suba de 44,3% real en el gasto de obra pública, tanto vía transferencias como vía inversión real directa. Entre las transferencias se destacan los gastos de vivienda y urbanismo (mejora de 157% real), agua potable y alcantarillado (18,2%) y educación y cultura (334%). La inversión directa se centrará en el transporte, en parte destinada a la construcción de autopistas y autovías.

La cuestión del déficit habitacional y de la precariedad de las viviendas en las villas miseria fue particularmente visible durante este año, cuando a raíz de la pandemia de coronavirus saltó a la arena pública la situación de la vivienda en, por ejemplo, la Villa Azul que pertenece a los municipios de Avellaneda y Quilmes, o la toma de terrenos en Guernica. A la vez que sugiere una resolución para algunas de esas problemáticas, el gobierno nacional espera que la obra pública resulte en un estímulo a la reactivación económica durante el año próximo, a la sazón, año electoral.

Repunte salarial para los estatales

Para los salarios públicos se prevé una partida de $747.950 millones. Eso implica una mejora real de 3,1% respecto al monto estimado para el 2020. Los sueldos estatales sufrieron de lleno el impacto del Covid-19, aunque fue el sector que apuntaló el nivel de empleo y que no sufrió por las suspensiones. Entre marzo y julio, la caída en términos reales de los salarios públicos fue de 4%.

Impuestos

En cuanto a los ingresos, de la mano de la mejora esperada del PBI de 5,5% y del consumo de los privados también de 5,5%, se proyecta que el IVA traccione con un incremento de 13,2% real, según la OPC. Ganancias crecería 8,8%. Bienes personales caería 13,8%. Hasta ahí unas proporciones no demasiado progresivas. Los derechos de exportación crecerían 20,1%, de la mano de un repunte de las ventas externas de 10% que se proyecta. El Impuesto PAIS incrementaría 43,7%.

Fuerte ajuste en el gasto social

Por el lado de los gastos, el componente social sufrirá un recorte de grandes magnitudes, siempre en términos reales. ACIJ mostró cómo la proyección oficial prevé, en un año todavía con potencial de continuidad pandémica en el que no hay pautados ni IFE ni ATP, una caída de 7% real en el gasto para la AUH, de 36% en la Tarjeta Alimentar y de 16% en el seguro de desempleo.

Desde OPC detallaron más cuestiones: las jubilaciones y pensiones caerían 0,2% real. Las asignaciones familiares caerán 4% si no se toma en cuenta el gasto extra 2020 pero 7,3% si se lo observa. Las pensiones no contributivas 5,5% y 6,7%.

Un IPC muy optimista

El gobierno proyecta una recuperación económica tímida de cara al desplome del 2020 y una inflación de 29%, que para los analistas privados resulta muy difícil de lograr. Desde LCG destacaron que, con un IPC de 35%, el 2020 dejará un arrastre de 17 puntos para el año próximo, por lo cual el 29% luce poco realista.

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