Para el FMI, la deuda argentina “no es sostenible”

El Fondo Monetario Internacional advirtió que la deuda externa argentina se tornó insostenible durante el último tramo del gobierno de Macri, por lo que instó a los acreedores privados a aceptar una reestructuración que implique una fuerte quita.

A pesar de los entredichos entre el gobierno, que promueve una quita del capital y los intereses de la deuda que la Argentina tiene contraída con ese organismo y el FMI que se niega a reconocer ese derecho, la negociación en torno a la deuda sigue. En ese contexto, el informe de la primera misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) declaró que la deuda pública del país “no es sostenible” y reclamó una “apreciable” quita a los acreedores privados.

El organismo reclamó además una “operación de deuda definitiva”, lo que se traduce como una única reestructuración profunda. “A la luz de estos desarrollos, y sobre la base del análisis de la sostenibilidad de la deuda de julio de 2019, el personal del FMI ahora evalúa que la deuda de Argentina no es sostenible”, afirmó el comunicado del Fondo publicado esta tarde. A mediados del año pasado, el Fondo estimaba que la deuda era sostenible, pero no con una alta probabilidad.

Específicamente, nuestra visión es que el superávit primario que se necesitaría para reducir la deuda pública y las necesidades de financiamiento bruto a niveles consistentes con un riesgo de refinanciamiento manejable y un crecimiento del producto potencial satisfactorio no es económicamente ni políticamente factible”, describió el organismo multilateral luego de que el Luis Cubeddu y Julie Kozack, enviados del Fondo, revisaran a fondo los planes oficiales.

El Fondo remarcó que, desde julio de 2019, durante el último tramo del gobierno de Mauricio Macri, el peso se ha depreciado en más del 40 por ciento, el riesgo soberano aumentó cerca de 1100 puntos básicos, las reservas internacionales disminuyeron alrededor de 20 mil millones de dólares y el PBI real se ha contraído más de lo que había sido proyectado. “Como resultado, la deuda pública bruta aumentó a cerca de 90 por ciento del PBI a fines de 2019, 13 puntos porcentuales más que la proyección en el momento de la Cuarta Revisión”, sostiene.

Finalmente, el informe concluyó: “En consecuencia, se requiere de una operación de deuda definitiva, que genere una contribución apreciable de los acreedores privados, para ayudar a restaurar la sostenibilidad de la deuda con una alta probabilidad. El personal del FMI hizo hincapié en la importancia de continuar un proceso colaborativo con los acreedores privados para maximizar su participación en la eventual operación de deuda”.

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