Nueva suba en los precios de los alimentos

Los aumentos alcanzan a insumos básicos como la harina, y se volcarán hacia, por ejemplo, el pan. Asimismo, las canastas de Precios Cuidados y Precios Máximos registrarán subas de entre un 2 y un 15% en las próximas horas.

El gobierno nacional encabezado por el presidente de la Nación Alberto Fernández autorizó aumentos en los precios de los productos que integran los programas de Precios Cuidados y Precios Máximos, que venían sosteniendo una relativa estabilidad, por lo que se espera que en lo sucesivo tenga lugar una suba generalizada de los productos básicos de la canasta básica de las familias argentinas.

Uno de esos productos es el pan. Los dueños de panaderías advierten que el precio podría encarecerse en las próximas horas. El rubro de los panaderos responsabiliza a la cadena mayorista, pues en los últimos tiempos ha aumentado el precio de la harina, que necesariamente repercute en el valor de ese alimento básico de los argentinos. La Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (Faipa) argumenta que la suba sería en torno al 10% debido a que están recibiendo las bolsas de harina con incrementos de 15% en promedio.

Lo llamativo es que estas alzas se producen en medio de una fuerte caída en el consumo de los productos. En el caso del pan, afirman los panaderos, el retroceso se acerca al 10-20% pero que en otros productos más elaborados, como las facturas o las tortas, las bajas en las ventas llegan al 40% en relación al año pasado.

De acuerdo a los comercios minoristas, también hay subas en los precios de la margarina, el azúcar, la grasa y la manteca, lo que encarecen los costos de su producción. El acumulado anual, para los primeros nueve meses, marca un incremento de la canasta alimentaria del 31,9%.

En el caso de la harina, desde los comercios minoristas advierten que la bolsa de 50 kilos de harina pasó de $1200 a $1500 en las últimas dos semanas, a consecuencia del incremento en el precio internacional del trigo y el impacto de la devaluación de la moneda local que está teniendo lugar.

En lo que refiere al sensible mercado de los alimentos, lo cierto es que cadenas de supermercados y grandes mayoristas se fueron al fin de semana con la recepción de nuevas listas de precios en los alimentos de la cadena básica.

En plena tensión cambiaria, con empresas a la defensiva midiendo el día a día para evitar una descapitalización ante una eventual devaluación, el gobierno de Alberto Fernández actualizó los programas con los que regula los precios de los alimentos de la canasta básica. A diferencia de las veces anteriores, en esta última versión los aumentos autorizados se encuentran por debajo de las pretensiones de los empresarios y sin embargo no parecen suficientes para paliar el efecto negativo que los aumentos tendrán necesariamente en el valor real de los salarios, visiblemente deprimidos a consecuencia del parate de la economía fruto del manejo de la contingencia de aislamiento social producto de la pandemia de coronavirus.

En Precios Máximos, los incrementos habilitados fueron de entre 2% y 6%. Se trata de un programa de más de 2.000 artículos de primeras y segundas marcas, que los empresarios buscan desarticular. La idea de los representantes de las empresas es que Precios Máximos se fusione con Precios Cuidados, una cuidadosa lista de productos de primera marca, con la que el gobierno busca darle referencia al resto de los artículos de la canasta básica.

En el caso de Precios Cuidados, los aumentos promedian el 5%, con picos de incrementos del 9%. Algunos productos de primera marca desaparecen, como es el caso del arroz, porque hubo un fuerte incremento de la materia prima. Lo mismo en el caso de los vinos.

El relanzamiento de los programas se da en un contexto de presiones cruzadas. Por un lado, desde el punto de vista de los consumidores, que en promedio todavía no pudieron recomponer los ingresos previos a la pandemia. La ola de despidos y suspensiones registradas por el Indec dan cuenta de un mercado laboral deteriorado. Y aquellos trabajadores que pudieron sostener el puesto, la gran mayoría aún no pudo recomponer el ingreso en términos reales.

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