Los auténticos “brotes verdes”: reabre Zanella San Luis

Antonio Caló anticipó que la planta de Zanella San Luis reabrirá sus puertas y reincorporará a los trabajadores que había suspendido. El dirigente de la UOM le pegó a Macri y elogió a Alberto. “Le ha puesto dinero en el bolsillo a la gente”, dijo.

El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Antonio Caló, anunció la pasada semana en San Luis, que los trabajadores suspendidos de Zanella comenzarán a limpiar la fábrica esta semana y estimó que el establecimiento podría abrir sus puertas a partir del 1 de abril. El dirigente celebró en conferencia de prensa la habilitación de venta de la marca Zanella a la empresa IMSA, miembro del Grupo Iraola/Corven, a través de una resolución judicial emitida el 7 de febrero. De esta forma, se podrán reiniciar las actividades productivas en la planta de San Luis, ubicada en el parque industrial norte.

Caló consideró que con esta medida se recupera una parte de la industria nacional y afirmó que esta reapertura significará “trabajo” y aseguró que los trabajadores de IMSA mantendrán “las mismas condiciones laborales que tenían cuando se desempeñaban en Zanella”. El dirigente hizo especial hincapié en “poner la industria nacional en marcha” y criticó duramente al gobierno de Mauricio Macri al que considero “horrible y malísimo”.

Para fundamentar sus dichos, el dirigente gremial explicó que con el anterior gobierno la UOM, en 2015, tenía “240 mil trabajadores y en cuatro años se perdieron 60 mil puestos laborales”. Por otra parte, Caló elogió el gobierno de Alberto Fernández, manifestó su “plena confianza” en lo que está haciendo y aseguró que lo “ha demostrado con las pocas medidas que ha tomado y le ha puesto dinero en el bolsillo a la gente”. El dirigente remarcó que el desafío es que “las empresas estén abiertas, porque eso asegura el trabajo y después pelearemos los salarios”.

Zanella San Luis había despedido en las primeras semanas de agosto de 2019 a 32 trabajadores sobre una planta de 96 agentes. Durante las negociaciones, muchos de los trabajadores optaron por el retiro voluntario, quedando 55 trabajadores suspendidos.  El proceso de venta para evitar el cierre fue judicializado y el 7 de febrero la Justicia puntana falló a favor del grupo Iraola/Corven como comprador. Caló consideró que con esta medida se recupera una parte de la industria nacional. Afirmó que esta reapertura significará trabajo y aseguró que los trabajadores de IMSA mantendrán “las mismas condiciones laborales que tenían cuando se desempeñaban en Zanella”.

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