La Cámara de Comercio le pidió a Alberto un “aislamiento selectivo” para reactivar al sector

El presidente Alberto Fernández mantuvo un encuentro con los integrantes de la CAC, quienes le pidieron que se estudie la posibilidad de realizar “un paulatino regreso a la actividad” comercial.

El presidente de la Nación Alberto Fernández analizó en la residencia de Olivos con la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) la situación por la que atraviesa el sector derivada de la crisis económica derivada del asilamiento social preventivo y obligatorio por el brote de coronavirus, y sus integrantes le plantearon la “posibilidad de establecer un aislamiento selectivo” luego del período de cuarentena que se extiende hasta el 12 de abril inclusive. Fuentes oficiales indicaron que durante el encuentro Fernández hizo “un pormenorizado análisis del sector, que atraviesa una delicada situación”, según la CAC, a causa del impacto de la pandemia y las medidas de aislamiento adoptadas por el gobierno para mitigar su avance.

Por su parte, los directivos de la Cámara le pidieron al presidente que estudie la “posibilidad de establecer un aislamiento social selectivo, que permita un paulatino regreso a la actividad” comercial, según explicaron en un comunicado. Por la CAC concurrieron al encuentro en Olivos su presidente Jorge Luis Di Fiori, los vicepresidentes Eduardo Eurnekian y Alberto Grimoldi y el tesorero Víctor Dosoretz. El jefe de Estado, en tanto, estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el secretario General de la Presidencia Julio Vitobello y el asesor presidencial Juan Manuel Olmos.

En un comunicado difundido tras el encuentro, la CAC calificó de “delicada” la situación que atraviesan el comercio y los servicios, en el marco de la emergencia generada por la pandemia del COVID-19. Los directivos acercaron propuestas en torno a dos ejes: uno referido a analizar un “aislamiento selectivo” luego del período que vence el 12 de abril y, en ese marco, plantearon la “autorización de tareas presenciales solamente a trabajadores, fuera de los grupos vulnerables, que residan en, por ejemplo, un radio no mayor a 5 kilómetros de distancia del lugar de trabajo para la primera etapa, luego de 20 kilómetros para la segunda, y así sucesivamente”. También le pidieron a Fernández el “establecimiento de horarios especiales para evitar la generación de ‘horas pico’ en los medios de transporte” y en esa dirección, propusieron que, “en la primera etapa, haya jornadas de 6 horas y, luego, ampliarlas gradualmente”.

Además, la entidad que preside Di Fiori reclamó la “flexibilización de las restricciones que afectan la logística del comercio electrónico, clave en este momento como alternativa al canal tradicional. Es indispensable permitirles a los comerciantes ir hasta sus locales o depósitos, con una dotación de empleados limitada y sin atención al público, para que puedan vender y despachar los pedidos directamente a través de un servicio de paquetería, correo o fletes habilitados”, consideraron en el comunicado. La CAC solicitó asimismo una “amplia simplificación de trámites burocráticos y una pronta apertura, al menos parcial, de las sucursales bancarias, indispensable para la realización de ciertas operaciones”.

En cuanto al segundo eje planteado en el encuentro, los directivos pidieron “medidas de apoyo financiero e impositivo a las empresas”, y propusieron el “otorgamiento de un préstamo instantáneo y directo, a tasa cero, que se acredite en las cuentas sueldo de los trabajadores. El monto del préstamo —detallaron— debería ser equivalente a la diferencia entre el salario del trabajador y el pago que efectúe la ANSES (Asignación Compensatoria al Salario) o el Ministerio de Trabajo (Repro Asistencia por la Emergencia Sanitaria), según DNU 332/2020, de creación del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción”. También, sugirieron la “postergación de pagos de los aportes personales y aportes y contribuciones y ART correspondientes a los sueldos de marzo y abril y la apertura de un plan de facilidades de pago en seis cuotas para su cancelación con vencimiento a partir de los 60 días de finalizado el período de aislamiento”.

Además, plantearon la “exención del 100% del pago de contribuciones patronales de los sueldos de marzo y de abril, extensible a los meses siguientes según la evolución de la pandemia y de sus consecuencias”. Otro punto que incluyeron entre sus pedidos fue la “postergación de los vencimientos de impuestos que operaban en abril de los tres niveles de gobierno (IVA, impuesto a los débitos y créditos bancarios y anticipos de Ganancias, Ingresos brutos y tasas municipales”. Por último, el menú de pedidos comprendió la “suspensión por dos meses de todos los regímenes de recaudación anticipada de los tres niveles de gobierno (retenciones y percepciones)”.

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