Guillermo Moreno: “Si el presidente vuelve al peronismo, en octubre de 2021 arrasa”

El economista, exsecretario de Comercio de Néstor y Cristina Kirchner, anticipó que presentará ante el gobierno nacional una hoja de ruta con un plan económico. “Es el momento de que los peronistas hagamos nuestro aporte”, expresó.

Guillermo Moreno siempre enriquece con su oratoria toda conversación de la que participa. Pero sobre todo, goza de un conocimiento profundo de la praxis económica, lo que le otorga peso específico como cuadro del peronismo. En ese sentido, resulta interesante la propuesta que Moreno pueda realizar para colaborar con el encauzamiento de la economía argentina. Según él mismo lo afirmó, entonces, el próximo lunes hará llegar al gobierno un plan para organizar la economía nacional. Así lo describía el propio Moreno.

“Hubo una declaración de Ricardo Alfonsín hace como diez días, que iluminó. ¿Cuáles son las declaraciones que iluminan? Las que aclaran. Y él dijo que esta era una economía radical. Que él estaba de acuerdo y que le parecía extraordinario lo que estaba haciendo el presidente. Habló desde el punto de vista económico. Entonces nos juntamos un grupo de economistas peronistas que ante esa declaración decidimos emitir un documento que se llama Propuesta de una política económica peronista, que se la vamos a presentar al pueblo de la patria. Pero en representación del pueblo de la patria está el presidente. Se la vamos a enviar el lunes, se la vamos a enviar al presidente, al ministro de Economía, y les vamos a decir: ‘Miren, lamentablemente si Ricardo Alfonsín tiene razón y nadie lo desmiente y sobre todo, si nadie lo desmiente en los hechos, esto termina complicado, porque todos sabemos cómo termina una economía radical’. Me parece que es el momento de hacer un aporte, los economistas peronistas, para que el presidente modifique lo que para nosotros debe modificar. Él dijo en la campaña que tiene sus propios criterios económicos y supongo que serán los que está obedeciendo ahora. También dijo, pero de seguro fue en un momento de confusión, que tenía un plan económico, pero que este plan económico era secreto. Ningún plan económico puede ser secreto, porque el que hace la economía es el sector privado. El gobierno orienta la economía, pero la hacen las empresas y los trabajadores. El plan no puede ser secreto, porque entonces no saben qué hacer. Tienen que tomar decisiones todos los días. Pero dejemos esa declaración aparte, no hagamos hincapié en eso, pero sí en la de Ricardo Alfonsín. Porque si esta es una economía radical, ya sabemos cómo termina y entonces, los peronistas no tenemos nada que ver con eso. Pero si esta va a ser una economía peronista, debe cumplir ciertas condiciones. Por ejemplo, generar trabajo. ‘Gobernar es crear trabajo’. No es sacar a la fuerza de trabajo del mercado de trabajo. La discusión no es ‘salud o economía’, es ‘salud y economía’. No es que hay salud si no hay bienes materiales para las familias. Llámense energía, ladrillos, comida, medicamentos o ropa. Y eso solamente crea riqueza a través del trabajo. Ese es el abecé de la economía peronista. Si no, vienen los liberalotes que siempre destruyeron el trabajo en la Argentina a decir que ellos son la base de una economía del trabajo. Y la base de una economía de trabajo siempre es el peronismo”.

Además, Moreno deslizó una crítica acerca del modo como l gobierno nacional manejó la crisis por coronavirus. En particular, el modo como se encaró el aislamiento social y la economía que, según manifestó, no posee una adecuada planificación: “La doctrina ilumina. Había veintiún millones de personas en condiciones de trabajar, en febrero de 2020. Veintiún millones sobre cuarenta y cinco. Una proporción más que razonable. De ese número, un quince por ciento eran desocupados; unos tres millones que estaban buscando trabajo y no lo conseguían. Quedaban dieciocho millones trabajando. El sentido común diría: ‘hagamos mitad y mitad’, porque con solo uno de cada diez en la calle no se va a producir la mercadería para que vos te puedas abastecer. Hoy está trabajando uno de cada diez. Entonces la solución que encuentran es la plata. Imprimimos plata. Pero alguien les tiene que explicar que la economía no es la plata. La economía es el trabajo, son los bienes y servicios. Quizás de la misma manera que no se sabe cómo abordar el coronavirus no se sepa cómo abordar la economía. La economía no es la plata, si así fuera, un gobierno peronista no tendría pobreza porque no nos temblaría el pulso. La economía son los bienes. Por eso hay pobreza, porque faltan los bienes”.

En el mismo sentido, criticó el modo como el gobierno manejó propiamente la pandemia, en relación con la cuestipon sanitaria: “El trabajo es un proceso cultural y son los héroes de esta pandemia. ¿A vos te parece que podés mandar a la policía con almas largas a evitar que la gente salga de un barrio? ¿Evita qué hubiese hecho en esta misma situación? ¿Hubiese mandado a la policía o hubiera ido con su ejército de enfermeras? Bueno, esa cabeza peronista se traduce también a la economía. Había que planificar la economía. De los dieciocho millones que estaban trabajando en febrero, planificar quiénes van a seguir trabajando para garantizar la producción de los bienes. Y el aplauso debe ser para esos trabajadores. No que a los trabajadores se los tome como enemigos de la patria. No que un tipo vuelva al edificio y tenga que ver si los vecinos lo dejan entrar. Nosotros debemos construir la armonía. Se enseña desde el amor; no desde el odio”.

Por otra parte, el economista se mostró insatisfecho con la manera de comunicar del gobierno, que según su parecer, habría influido directamente sobre la crisis económica: “El discurso político mediante el que vos salías a la calle y parecía que ibas a enfrentar a la muerte, es un discurso difícil. Ahora el presidente dice que el que abre el negocio no vende. ¿Y cómo no, si te pasaste cinco semanas diciendo que el que sale a la calle se está suicidando? Por eso lo que habría que hacer es una planificación de la economía ordenada. Porque si no, entrás (al aislamiento) y no sabés cómo salir. La economía es una disciplina muy fácil cuando funciona, cuando está ordenada”.

A lo largo de una entrevista radial que concedió este miércoles, Moreno también dedicó un espacio a brindar su opinión sobre el manejo de la deuda externa por parte del Estado argentino: “Cuando vos vas a negociar una deuda, lo primero que tenés que saber es de dónde sacar la plata. El problema no es si pagás o no pagás; el problema es quién pone la plata. Tenés que venir a la Argentina y decirle al pueblo de la patria: ‘Pueblo de la patria: tenemos que pagar tal cantidad; aquí están las mil familias que van a poner la plata’. Una vez las mil familias la tienen que poner. Como no determinás que la pongan las mil familias, vas a una discusión en la que decís que por tres años no vas a poner nada. Claro, el pueblo no puede poner un dólar más. Pero si no querés sacarles la plata a las mil familias que corresponda que la pongan estamos en un lío bárbaro. Ahora, la discusión no es con los acreedores, la discusión es interna: ‘Miren, oligarcas, por una vez en la vida, las grandes extensiones de la pampa húmeda la tienen que poner. Se llevan siete mil millones de dólares por año’ Ahora, ¿cómo vamos a recaudar eso? A través de retenciones, que es lo que corresponde, y de una ley de alquileres. Que es lo que le vamos a proponer al presidente el lunes”.

Finalmente, el exsecretario de Comercio interior se lamentó una vez más por el manejo de la pandemia, que otorgó al sector más antiperonista de la sociedad la oportunidad de apropiarse de las banderas históricas del peronismo: “Estoy enojado porque ahora veo a los gorilas pidiendo ‘libertad’. Y la libertad es una bandera del peronismo porque si algo damos los peronistas a nuestro pueblo es libertad y trabajo. ¡Y ahora ellos hablan de libertad y de trabajo! Cuando siempre apoyaron gobiernos dictatoriales que mataban peronistas y conculcaban el trabajo de la mayoría. Pero se los estamos dejando servido. Porque Alfonsín tiene razón, esta es una economía radical. Si el presidente deja de decir eso de que es socialdemócrata y vuelve un poquito a los principios y valores del peronismo, en octubre del año que viene, arrasa. Pero si no, ya sabemos cómo termina”, concluyó Moreno.

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