FMI: “Estamos evaluando las medidas y las discutiremos con el gobierno”

Desde el organismo multilateral de crédito afirmaron que debatirán los nuevos controles cambiarios anunciados por el Banco Central con las autoridades argentinas. La renegociación de los USD45.000 millones de deuda avanza de forma virtual.

El proyecto de Presupuesto 2021 formará parte de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en tanto base para discutir el nuevo programa que reemplazará al stand by firmado por Mauricio Macri. A ese eje en las últimas horas se sumó uno nuevo: el endurecimiento del cepo cambiario que anunció el Banco Central el martes a la noche para intentar frenar la sangría de reservas.

Así se lo confirmó un vocero del FMI a un medio colega: “Tomamos nota del borrador del presupuesto federal 2021 y de las medidas anunciadas por el banco central para endurecer los controles cambiarios. Actualmente estamos evaluando estas medidas y las discutiremos con las autoridades en el contexto de nuestro diálogo en curso”.

“Nuestro objetivo final es ayudar a las autoridades con sus planes para fortalecer la estabilidad macroeconómica, impulsar el crecimiento y la creación de empleo, reducir la pobreza y superar esta difícil crisis”, agregó el portavoz.

La negociación formal con el organismo se inició hace tres semanas con un llamado del presidente de la Nación Alberto Fernández a la directora gerente del organismo Kristalina Georgieva y una carta enviada a la economista búlgara por el ministro de Economía Martín Guzmán y el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) Miguel Pesce. La expectativa oficial es que las conversaciones se extiendan hasta el primer trimestre del próximo año.

El gobierno nacional busca alcanzar un nuevo programa que le permita refinanciar la deuda de USD45.000 millones con el organismo legada por la administración de Mauricio Macri y extender los plazos de vencimiento por al menos tres años.

Será una pulseada complicada ya que el acuerdo implicará discutir el plan económico oficial y las siempre presentes condicionalidades del Fondo. Uno de los ejes será la política fiscal, en la que el Ejecutivo buscará un aval para una reducción gradual del déficit primario, que se inicie con el pasaje de los cerca de 8 puntos del PBI de 2020 al 4,5% en 2021 planteado en el Presupuesto. Es decir, un ajuste gradual en lugar del shock aplicado tras el acuerdo de 2018, que deje espacio para políticas de reactivación.

Aunque también será clave el debate sobre la cuestión monetaria y cambiaria. Si bien el FMI suele ser reacio a los controles de capitales, durante el último tramo del mandato de Macri apoyó el cepo impuesto para evitar una continuidad en la sangría de divisas del país. Resta ver qué posición toma respecto de las restricciones aún más duras impuestas esta semana.

En cuanto a lo monetario, el presupuesto prevé financiar el rojo del año próximo —de $1,7 billones— en un 60% con emisión. El 40% restante se planea cubrir con colocaciones de deuda en pesos.

Por el momento las conversaciones avanzan de forma virtual. Desde el gobierno y el Fondo afirman que así seguirán por el momento. Aunque algunas fuentes con conocimiento del proceso dejan la puerta abierta a un posible encuentro presencial en el corto plazo ya sea con una misión del organismo a Buenos Aires o un viaje de Guzmán a Washington, junto al representante argentino en el directorio del FMI Sergio Chodos.

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