Alberto: “No creo en los planes económicos”

El presidente de la Nación Alberto Fernández brindó una entrevista al periódico británico ‘Financial Times’ en la que sorprendió con una declaración acerca del rumbo económico del país. “Francamente, no creo en los planes económicos”, dijo el mandatario.

El presidente de la Nación Alberto Fernández recibió en la quinta presidencial en Olivos a corresponsales del diario británico Financial Times, a quienes, entre otras definiciones, confesó que no “cree” en los planes económicos, declaración que generó nuevas alarmas entre los referentes del peronismo. Dijo además que no habrá nueva oferta por la deuda, que el pico de la pandemia será en agosto y que en 2021 la economía se recuperará en base al campo, las obras públicas y la construcción privada.

En una entrevista que tuvo lugar en Olivos, el presidente Alberto Fernández dijo que la economía argentina se recuperará en 2021 gracias al campo, las obras públicas y la construcción privada, desechó temores a una espiral inflacionaria y a disturbios sociales, reiteró el mensaje de que no habrá una nueva oferta a los acreedores y ratificó una vez más que quien ejerce la primera magistratura es él, ante las preguntas sobre la presunta influencia de la vicepresidenta de la Nación y conductora del peronismo, Cristina Fernández de Kirchner. “El que toma las decisiones soy yo”, enfatizó.

En referencia al ofrecimiento de canje de la deuda, el presidente manifestó que “No podemos dar más”, que la última oferta es final, y fue respaldado en sus declaraciones por el ministro de Economía Martín Guzmán, que permaneció en silencio durante toda la entrevista. La misma, publicada este domingo por el diario británico y distribuida por la oficina de prensa de la presidencia de la Nación, es un mensaje a los grupos de acreedores y en especial al más grande administrador de fondos de inversión, BlackRock, que insisten en que para aceptar la oferta argentina debería haber alguna mejora o “endulzante” adicional. El presidente precisó que la oferta argentina significa pagar (en “Valor Presente”) 53 centavos de dólar por cada uno de los 66.000 millones sujetos a restructuración, y que algunos acreedores insisten en que se les pague 56 centavos, es decir 5,6% más. Pero “no va a haber otra oferta”, reiteró el presidente al medio británico. “Espero que los acreedores entiendan; no vinimos aquí a pelearnos con los acreedores, sino a arreglar un problema que no creamos”, expresó Fernández en su habitual tono conciliador.

En otro orden, el presidente dijo que el colapso de los precios petroleros afectó la capacidad de la formación de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta para impulsar la economía, pero que en cambio el país tiene una “vaca viva” en el campo, para impulsar la exportación de bienes con valor agregado. Esta declaración iría a tono con determinados gestos políticos tales como la reunión con el presidente de la Sociedad Rural el pasado 9 de julio. Si bien en la propia entrevista Fernández dijo no creer en los planes económicos, el impulso al “campo” podría significar una suerte de reprimarización del modelo económico argentino.

En esa línea van las expectativas de recuperación económica para el próximo 2021, que según con lo expresado por el primer mandatario, tendrá un rebote a partir de la demanda internacional de los granos argentinos por parte de países como China, después de la “gran caída” de este año. A la recuperación también contribuirá un programa de estímulos mediante subsidios, obras públicas y construcción privada.

Además, Fernández dijo para este año que los temores de los economistas a una espiral inflacionaria son infundados y rechazó el riesgo de que debido a la crisis se produzcan disturbios sociales. Aventuró en esa línea un pico de la pandemia para agosto, tras lo que se supone que durante el último trimestre del año comenzarían a declinar la enfermedad y a verse las primeras señales de recuperación leve de la economía. “Francamente, no creo en los planes económicos. Creo en los objetivos que nos podemos fijar y trabajar para conseguirlos”, dijo. Como ejemplo en contrario, señaló que el gobierno de Mauricio Macri tuvo muchos planes y todos duraron poco.

En relación con el caso Vicentín, el presidente fue tajante: “Fue mi decisión, Cristina no tuvo nada que ver con eso, nada”. Además, expresó: “Soy la persona más pragmática que existe”, y señaló que no es un entusiasta de la intervención del Estado en la economía. “Si quisiera nacionalizar o expropiar compañías no empezaría por aquellas en bancarrota, sino con las que funcionan bien”.

Finalmente, el presidente atribuyó a “medios y analistas” las diferencias en la relación con su vice. “Somos amigos, nos llevamos bien, nos conocemos de mucho tiempo. No somos necesariamente iguales, pero nuestras diferencias no nos dividen. Al contrario, nos dimos cuenta que estar separados facilitó nuestra derrota en 2015”. Sin embargo, fue la propia Cristina Fernández quien se mostró de manera velada en desacuerdo con la orientación económica del gobierno, a través de mensajes en sus redes sociales. El presidente, no obstante, dijo que “por supuesto” habla con Cristina y escucha sus ideas. “Pero el que toma las decisiones soy yo”.

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