Rechazo de Mellela y Solá a los ejercicios militares británicos en las Islas Malvinas

Luego de que se registraran nuevos ejercicios militares por parte del Reino Unido en el archipiélago ocupado por esa potencia, Cancillería y el gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur manifestaron su preocupación.

El país está en estado de alerta debido a que el Reino Unido volvió a realizar ejercicios militares en las Islas Malvinas. En ese marco, el gobernador de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur Gustavo Melella declaró que el “creciente armamentismo” británico pone en riesgo la paz regional y debe ser sancionado por la Organización de las Naciones Unidas.

El reinicio de ejercicios militares del Reino Unido en las Islas Malvinas puso en alerta al gobierno, que rechazó las operaciones que se realizan en territorio argentino y denunció que se trata de una nueva violación a las disposiciones de Naciones Unidas en relación con el diferendo entre ambos países por la soberanía de las islas del Atlántico Sur. “El gobierno argentino ha tomado conocimiento de que durante este mes el Reino Unido ha realizado, una vez más, ejercicios militares en las Islas Malvinas”, advierte un comunicado emitido por la Cancillería este jueves.

La declaración consigna que en los ejercicios militares el Reino Unido desplegó en la zona a su buque patrullero HMS Forth, su Compañía de infantería británica A y a la aeronave A400M y los aviones Typhoon de la 1435 Flight de la Royal Air Force (RAF), unidades que “forman parte del despliegue militar de ocupación ilegal del Reino Unido en las Islas Malvinas”. El reclamo argentino fue secundado por Gustavo Melella, gobernador de la provincia de Tierra del Fuego, que incluye a las Islas Malvinas y a la Antártida en dentro de su territorio legal. Mellela publicó en Twitter una carta dirigida al embajador británico en Argentina Mark Kent. Allí señala a Kent que el pueblo y el gobierno de Tierra del Fuego “rechazan de manera contundente la realización de estos ejercicios dentro de su territorio, el cual tiene una parte ocupada ilegalmente por el Estado que usted representa”.

Para el gobernador, se trata de acciones con “un trasfondo eminentemente bélico” que “no solo afectan las relaciones bilaterales de nuestros Estados sino que se constituye en una provocación regional, representando una amenaza a la seguridad internacional en un continente eminentemente pacífico y violando flagrantemente la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur”. En diálogo con un medio colega, Melella remarcó que las maniobras militares del Reino Unido están “poniendo en riesgo no solo el ecosistema natural sino también la paz de la región”. En ese sentido, reclamó que “no hay ningún tipo de peligro por parte de Argentina u otro país en cuanto a la cuestión militar en la zona y sin embargo ellos hacen una permanente provocación hacia el resto de los países”.

Más allá de la postura adoptada por la Cancillería argentina, Melella decidió enviar una nota formal al embajador británico en Argentina de parte del gobierno de Tierra del Fuego para manifestar el rechazo al creciente armamentismo británico en la zona. También cursó una nota a Naciones Unidas, con la intención de que el organismo adopte algún tipo de sanción contra el Reino Unido. “Naciones Unidas tiene que tomar algún tipo de medida de sanción al Reino Unido por seguir siendo un imperio colonialista. A esta altura del siglo siguen teniendo esta mirada de imperio a lo ancho y largo del mundo”, denunció. En efecto, Argentina reclama que Reino Unido cumpla con la resolución 2065 de Naciones Unidas, que insta a ambas partes a resolver la soberanía de las Islas Malvinas a través del diálogo.

El mismo jueves, el canciller Felipe Solá explicó, durante una entrevista que el gobierno argentino mantiene un “espíritu malvinizador” que, a su vez, no implica una concepción “militarista”. Solá reivindicó la decisión del gobierno argentino de deshacer el Tratado Foradori-Duncan firmado entre los gobiernos de Argentina y Reino Unido durante la gestión de Mauricio Macri y la designación de Javier Figueroa como nuevo embajador argentino ante el Reino Unido. “Es un experto en Malvinas y por eso va a Londres”, explicó. El canciller Solá resumió la postura argentina explicando que busca que “el Reino Unido no se sienta cómodo en esta actitud de no dialogar como ordena Naciones Unidas, y que no pase nada”.

“La idea es que, si no te sentás a dialogar van a pasar cosas con la pesca, van a pasar cosas con los ingresos de Malvinas, van a pasar cosas con el petróleo y con que vamos a hacer una política ya no de un gobierno sino de toda una comunidad argentina hacia Malvinas”, sintetizó. Solá adelantó además que el gobierno prepara nuevas decisiones para fines de 2020, buscando incidir en los vecinos Brasil y Uruguay para que no habiliten vuelos desde y hacia las Islas Malvinas, algo que ya sucedió en el pasado. Además, el gobierno argentino envió al Congreso tres proyectos de ley que apuntan a endurecer las sanciones para la pesca en aguas del Atlántico Sur cuya soberanía es reclamada por Argentina.

You cannot copy content of this page