Estados Unidos: por el coronavirus, familias sin techo empiezan a ocupar viviendas ociosas

Norteamericanos sin techo ocupan casas abandonadas que habían sido adquiridas por el Estado para ser demolidas y dar lugar a una carretera. Cuando el proyecto quedó trunco, las casas quedaron vacías. Hoy, las ocupan para protegerse del coronavirus.

En Los Ángeles, California, los sin techo están comenzando a hacerse con inmuebles que permanecían deshabitados, debido al miedo que provoca el avance desbocado del coronavirus en ese país. En ese sentido, este miércoles se ha reportado que varias familias tomaron casas en El Sereno, bajo el argumento de que el gobierno no les ha provisto de un refugio adecuado donde guarecerse de la pandemia. Algo similar había ocurrido el pasado sábado, cuando dos familias y un hombre solo se mudaron a una de las doce casas que pertenecen al Departamento de Transporte de California en ese barrio, las que habían sido adquiridas por dicha entidad para un proyecto hoy discontinuado y quedaron completamente deshabitadas.

De acuerdo con lo declarado por los protagonistas, alrededor de doce inmuebles fueron tomados y sus actuales ocupantes tienen firmes intenciones de hacerse propietarios de ellas de manera definitiva. “En medio de esta crisis de salubridad y la emergencia habitacional, necesitamos hacer de cada una de estas casas un hogar para aquellos que no tenemos un lugar seguro donde dormir”, declaró Ruby Gordillo, de 33 años, desde la entrada de la casa donde planea mudarse con sus tres niños pequeños.

Gordillo y otros ciudadanos en su situación en el estado de California dicen haberse inspirado en un grupo de madres de Oakland, quienes a fines del año pasado tomaron un inmueble vacante de propiedad corporativa y, después de ser desalojadas, obtuvieron el respaldo del gobernador Gavin Newsom para forzar la venta de la propiedad del Área de la Bahía a un fideicomiso comunitario de tierras.

Al igual que sus pares en Oakland, los “ocupas” de El Sereno se han agrupado en la Alianza de Californianos para el Empoderamiento Comunitario, una organización que ha abogado por varias medidas a nivel estatal para ampliar el control de alquileres y la protección de los inquilinos. En este caso en particular, afirman que el avance de la pandemia los obliga a tomar medidas urgentes, pues mientras que Salud Pública reclama a la ciudadanía que permanezca en los hogares para evitar la diseminación del virus, ellos ni siquiera tienen hogar o viven en condiciones de extrema precariedad y hacinamiento. A pesar de que el alcalde Newsom, de Los Angles, ha habilitado refugios y hoteles para recibir a homeless, las medidas no resultan satisfactorias, lo que obligó a estos convocados a tomar las casas inhabitadas.

Las medidas no han sido suficientes y llegaron tarde, afirma Martha Escudero, de 42 años, quien hasta la toma vivió durante meses sobre un colchón en la calle. “Debemos hacer esto”, dice. El Departamento de transporte, según afirma Martha, aún no ha hecho intentos por desalojarla. La empresa adquirió alrededor de 460 propiedades, incluidas mansiones, para abordar una extensión de la carretera 710, proyecto que fue abandonado en 2018 y con él, los inmuebles vacíos.

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