A 20 años del trágico suicidio de René Favaloro, 20 frases que nos dejó

En un nuevo aniversario de la trágica muerte del cirujano coronario, médico rural y educador argentino, ‘El Restaurador’ recoge el legado de quien también fue miembro de la Conadep, condujo programas de televisión y escribió tratados sobre medicina.

El 29 de julio del año 2000 se producía uno de los acontecimientos más conmocionantes del nuevo milenio en la historia de la República Argentina: asediado por las dificultades económicas que ponían en riesgo la monumental obra de su vida, el doctor René Favaloro, eminente médico cardiovascular, quien llegó a oficiar como sanitarista en un pueblo rural de la provincia de La Pampa, decidía poner fin a su vida, despidiéndose a través de emotivas cartas, dirigidas a quienes él consideraba que debían conocer los motivos de su determinación. En un nuevo aniversario de ese triste suceso, El Restaurador recopiló parte de la trayectoria del médico rural, amante de la naturaleza y de un profundo sentido humanitario y de justicia social, en 20 frases que explican por qué supo ser insignia como humanista y pensador, más allá de haber revolucionado la medicina mediante la creación del bypass.

“La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno”. (De su carta de despedida)

“Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar”. (De su carta de despedida)

“Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario, se castiga. Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz” (De su carta de despedida).

“No se hable de debilidad o valentía. El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano” (De su carta de despedida).

“Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos entonces enseñar con el ejemplo”. (Conferencia Ciencia Educación y Desarrollo, Universidad de Tel Aviv, mayo de 1995)

“Ha llegado el momento, insisto, de detener el girar constante de nuestro planeta. Examinarlo, examinarnos, hacer el diagnóstico correcto y buscar todos juntos el tratamiento adecuado. Sólo lo lograremos si entendemos que estamos convocados por un compromiso ineludible: debemos luchar por una sociedad más justa y equitativa, sin prejuicios de ninguna índole”. (Mensaje de René Favaloro a los estudiantes reunidos en Glacier Park Lodge, Montana, Estados Unidos, 1993)

“Todos somos culpables, pero si hubiera que repartir responsabilidades las mayores caerían sobre las clases dirigentes. ¡Si resurgiera San Martín caparía a lo paisano varias generaciones de mandantes!” (De Recuerdos de un médico rural, 1980)

“Ha llegado la hora de trabajar con humildad y modestia verdaderas. Hay que aprender a no marearse con las alturas de la montaña. En la montaña de la vida nunca se alcanza la cumbre”. (Mensaje de René Favaloro a los estudiantes reunidos en Glacier Park Lodge, Montana, Estados Unidos, 1993)

“Si no tomamos conciencia del desastre ecológico que el hombre ha desatado en nuestro planeta -la Argentina no queda excluida- las consecuencias serán terribles. Todos debemos comprometernos a luchar sin descanso por la rehabilitación del aire, el agua y la tierra”. (De De La Pampa a los Estados Unidos, 1992)

“Los progresos de la medicina y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías”. (Buenos Aires, Congreso de Bioingeniería, 1999)

“Existe en el país enorme cantidad de tierra improductiva, centenares de miles de hectáreas que están allí, al lado de los diques construidos desde Cabra Corral hasta El Chocón, esperando la mano del hombre para derramar el agua y traer progreso al país. Sabemos, por ejemplo, que medio millón de hectáreas bajo riego en California produce la inmensa mayoría de vegetales que consumen los 220.400.000 habitantes de Estados Unidos de América. Es fácil predecir lo que se podría hacer transformando más de dos millones de hectáreas dormidas al pie de nuestros lagos con el esfuerzo mancomunado del hombre y del Estado. (De Recuerdos de un médico rural, 1980)

“En cada acto médico debe estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales; entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad”. (Buenos Aires, Congreso de Bioingeniería, 1999)

“Estoy convencido de que la única manera de rescatar y preservar a los hijos de la villa miseria es con escuelas hogares. ¿Qué podemos esperar de semejante promiscuidad que engendra el alcoholismo, el abuso sexual y el incesto, el robo, la riña y el asesinato? De ahí saldrán los resentidos sociales y el caldo de cultivo para doctrinas foráneas tan perjudiciales. En estos días en que tanto hablamos de la universidad, yo creo que hemos perdido el derrotero en cuanto a prioridades en la enseñanza. Nos debería preocupar más la primaria y la secundaria -pues es en la niñez y en la pubertad cuando se forma el ciudadano del futuro- que la universitaria que si se la analizara en profundidad tendría que rendir cuentas al país por su ineficacia”. (De Recuerdos de un médico rural, 1980)

“Es necesario insistir una vez más que si no estamos dispuestos a comprometernos -principalmente los universitarios- a luchar pos los cambios estructurales que nuestro país y toda Latinoamérica demanda -principalmente en educación y salud- seguiremos siendo testigos de esta sociedad injusta donde parece que el tener y el poder son las aspiraciones máximas”. (De Recuerdos de un médico rural, 1980)

“Vivo enraizado con mi país. Pero quizás por mi devoción a San Martín, Bolívar, Sucre y Artigas a veces sufro más como latinoamericano que como argentino, a pesar de estar machimbrado con mi tierra”. (De la conferencia Marginalidad y pobreza de cara al tercer milenio, Universidad del Litoral, 1997)

“La prevención debería ser el aspecto más trascendente de nuestra especialidad. Estoy seguro de que, en el futuro, se harán menos angioplastias y menos cirugías de revascularización. La prevención, junto con los adelantos de la biología molecular relacionados con la genética, permitirán disminuir la incidencia de las enfermedades cardiovasculares”. (De la Conferencia internacional sobre la salud del corazón en los países en desarrollo. Una agenda para la acción para el siglo XXI, Nueva Delhi, India, 1999)

“¿Alguien ha pensado alguna vez lo que significaría que los países latinoamericanos con reservas incalculables de agua, bosques, cereales, ganado, hierro, cobre, estaño, petróleo y enormes extensiones de tierra virgen, con principios sólidos -excluyendo falsos nacionalismos, ya que el verdadero dice que cada país mantenga, como es lógico, sus particularidades-, se unieran estructuralmente para que, de una vez y para siempre, ocupemos un lugar en el mundo?” (De ¿Conoce usted a San Martín?, 1986)

“A mi entender lo que más debe preocuparnos es volver a despertar en los niños y en los adolescentes los valores humanísticos esenciales, sin los cuales poco importa su capacitación técnica o profesional”. (De Don Pedro y la educación, 1994)

“La presencia de los fundamentalismos religiosos, los exagerados nacionalismos, el desarrollo económico sin equidad priorizando el enriquecimiento desmedido, la falta de compromiso social como resultado del individualismo light que sólo busca tranquilidad y satisfacciones inmediatas, el mercantilismo internacional con la explotación de mano de obra barata, el progreso científico sin respeto por la naturaleza y aun hasta por sus propios semejantes (para citar unos pocos ejemplos de las graves falencias) nos indican que a la Perestroika sobrevendrá -no tengo dudas- una ‘Smithtroika’ o una ‘Jonestroika’, como suelo decirles a mis innumerables amigos norteamericanos”. (De Don Pedro y la Educación, 1994)

“Estoy absolutamente seguro de que el cambio de rumbo sólo puede lograrse a través de la enseñanza. Sus objetivos principales son: consolidación de los principios éticos del hombre, profundización de la democracia, construcción de la identidad nacional y unidad latinoamericana, generalización de la justicia social, transformación económica con elevación de los índices de productividad y mayor equidad distributiva” (De Don Pedro y la educación, 1994)

You cannot copy content of this page